Aunque pareciera que la indumentaria industrial es ajena al entorno de las personas que no trabajan ahí, es todo lo contrario. Algunos polímeros o herramientas también suelen encontrarse dentro de los hogares de todos y son más comunes de lo que parecen.

A continuación, te mostraremos algunos ejemplos de artículos termoplásticos que usas en tu día a día.

  • Juguetes infantiles: Casi todos los juguetes que se encuentran en nuestros hogares también están fabricados con este material. Es por ello que son más duraderos y se pueden lavar sin problemas.

  • Botellas: A diario bebes agua o refrescos que están envasados en botellas de PET. El PET es otro termoplástico que nos facilita la vida día tras día, permitiéndonos llevar botellas de agua en el bolso sin riesgo de que rompan, como sucedería con las de cristal, y sin que resulten tan pesadas como los termos metálicos.

  • Accesorios del coche: el interior de tu coche está compuesto en su mayoría de objetos compuestos por este material. Como pueden ser el salpicadero, botones, controles de las ventanas, posavasos, etc. En el exterior de coche también hay elementos termoplásticos como el parachoques.

  • Interruptores eléctricos: Una instalación eléctrica común está compuesta por elementos termoplásticos, ya que tienen que ser elementos duraderos, confiables y consistentes.

Como ves, los materiales compuestos por termoplásticos son más comunes de lo que parece. Pero gracias a ellos, las personas logran cubrir una necesidad personal.